Volver a Castiecho
Vuelve el verano.
Las nieves se retiran y la montaña queda desnuda.
Los jóvenes sarrios corretean por los últimos neveros; el lirio empieza a florecer…
Las cascadas de las Marías ya no son de hielo, solo manchas oscuras en la roca.
Y los proyectos, frente a estas magníficas paredes, surgen en nuestra imaginación.
Volveremos a Castiecho.
