El valle

El valle y sus satélites

El valle de Pineta, único en el mundo, se caracteriza por su forma glaciar, su profundidad y su orientación. Estos factores, hacen que las leyes de la naturaleza más comunes aquí tengan sus excepciones, tanto a nivel botánico como de fauna o climatológicas. Todo ello en el macizo calcáreo más alto de Europa.

Calcáreo que se extiende a sus satélites del sur hasta Guara. Al este con el valle de Gistain y su cierre con el Cotiella. Al Oeste con Ordesa y Gavarnie. Y al Norte el valle de la Larri, gran hermano, coronado con la Munia, que da acceso a los esquistos y granitos de Barrosa y Pinarra (ya frontera con Francia). Del otro lado del valle de Bielsa, contamos con valles como Ordiceto y Trigoniero.

Y al final, bajo la estrella polar, encontramos el ultimo satélite, el macizo granítico del Néouvielle a la vez autónomo e independiente ; tan solo tenemos que seguir la estela de Troumouse – Piau.

Es inmenso el mundo que podemos descubrir desde este valle. Sus contrastes tanto culturales como sociales y  la diversidad de actividades deportivas relacionadas con la naturaliza y la montaña.

Un mundo donde la falta de explotación turístico invernal ha preservado la naturaleza en la época de mitad de siglo XX. Un mundo donde el tiempo se detubo y ahora que tememos por lo mas puro y elemental para nuestros sentidos, lo redescubrimos como si nunca hubiera existido. El infimo ser humano se vuelve a fundir con la madre naturaleza para poder ser algo.

Venir a descubrir el valle y sus satélites o a redescubrirlos, tiene un riesgo. Puede que te enganche y no puedas salir jamás. Pero no tengas miedo, no te arrepentirás.