Liena se aleja...
Ya hace un par de días que no llueve, no nieva y el viento se calma. Parece primavera.
Nos calzamos los esquís a la salida de Chisagües con un espesor de unos veinte centimetros y que van aumentando hasta hacer desaparecer la pista. Ya cerca de Petramula, alguna colada ha cruzado la pista. Ahora hay que pensar en el destino: Comodoto, Güerto, Chinipro... está todo redondo de nieve. Una nieve que pese haber estado trabajada por el viento y las temperaturas, ahora es dura con uno o dos dedos de polvo o costra encima.
Al final nos vamos a la sierra de Liena. El sol y el calor hace que la nieve retome una textura muy cómoda para dibujar nuestros girillos sobre este lienzo virgen. Más abajo, en la pista, la nieve está más caliente y las trazas menos limpias. Movemos de entre 10 y 15 cm de nieve primavera y nos queda un largo viaje hasta los 1400 m de Chisagües.
Es verdad que se hace largo el kilometraje de la pista, pero también es verdad que merece la pena el pasear en este paisaje que nos retrae a una época en la que nevaba a cotas bajas. Soñar es gratis.
