Oh... Pineta, que Burra eres...
Oh... Pineta, que Burra eres...
Qué grande, qué severa, qué hermosa y salvaje. Qué secreta, qué imponente, qué se apodera de la mente...
Hoy es un día de concierto, de bramidos, de trenes y camiones, reactores y otras ilusiones, porque estás en Pineta y el silencio está vivo, ya no hay frío. Lo que oyes, es un fin de abril, principios de mayo de los de antes.
Hoy es un día de espectáculo, de sentir la fuerza de la nieve cuando se suicida de sus laderas y salta sus murallas. Explota en las terrazas y corre tranquila hasta encontrar las canales y barrancos, que bajan hasta los pies del valle. Ya están preparados los toboganes... Es como mayo.
La montaña se ha purgado una y otra vez. Pero sigue llena y preparada. Sus palas y cornisas, de las partes altas, continúan cargadas, pesadas e inestables... El rugir que hoy no cesa, ya desde la noche y todo el día, alerta. 33 litros esta noche y la cota sube y baja.
Como suben y bajan los decibelios del ronquido de estas ya pesadas avalanchas
... Y cuanto te quiero.
